Auriculares de estudio

Auriculares de estudio cerrados y abiertos para grabación y mezcla: impedancia, sensibilidad, aislamiento y cuándo conviene cada tipo según lo que vay

Unos auriculares de estudio no se eligen por el sonido «bonito», sino por para qué los vas a usar: grabar sin que se cuele el sonido en el micrófono, mezclar con criterio o simplemente oír bien tu instrumento. Cuatro cosas lo deciden: si son cerrados o abiertos, cuánta impedancia tienen, qué se puede cambiar cuando se desgastan y con qué los vas a conectar. Así se leen y estos son los modelos que analizamos.

Cómo elegir auriculares de estudio

Cerrados o abiertos es la decisión principal. Los cerrados aíslan y no filtran sonido hacia el micrófono, así que sirven para grabar y para monitorizar mientras tocas. Los abiertos dan más escena y naturalidad, pero dejan salir el sonido, por lo que se reservan para mezclar en una sala silenciosa. Lo desarrollamos en auriculares abiertos frente a cerrados: cuál para grabar y cuál para mezclar.

La impedancia decide si los mueve tu equipo. Hasta 80 Ω suenan fuertes en cualquier salida, incluido el móvil o la salida de una interfaz de entrada; con 250 Ω hace falta una salida decente o un amplificador. Si además la sensibilidad es baja, la exigencia se suma. Está explicado con ejemplos en impedancia de unos auriculares de estudio: 32, 80 o 250 ohmios.

Ojo con las unidades de la sensibilidad. Cada fabricante la da a su manera: en dB/mW, en dB SPL por voltio o en dB SPL a 1 mW y 500 Hz. Por eso un 114 en unos auriculares y un 106 en otros no se pueden comparar a ojo, y por eso en cada análisis indicamos en qué unidad está cada cifra.

La reparabilidad pesa más de lo que parece. Un cable desmontable y unas almohadillas de recambio convierten unos auriculares en una compra de años; si el cable es fijo o el recubrimiento se descascarilla, acabas sustituyéndolos antes.

Los modelos que analizamos

No hemos probado ninguno de estos auriculares: cada análisis agrega la ficha oficial, mediciones independientes publicadas y el consenso de usuarios, e interpreta los datos contra los criterios anteriores. Donde el fabricante no da una cifra, ponemos «sin dato publicado».

Cerrados: para grabar y monitorizar

Los Sony MDR-7506 son cerrados y plegables, con 63 Ω y 106 dB/mW, es decir, fáciles de mover desde cualquier salida. Su punto débil es el cable, que es fijo y no se puede cambiar, y la queja repetida de que el recubrimiento de las almohadillas se descascarilla con los años, aunque son recambiables.

Los Audio-Technica ATH-M50x son cerrados con 38 Ω y unos 99 dB de sensibilidad. Traen tres cables desmontables en la caja y almohadillas de piel sintética recambiables, lo que los hace de los más cómodos de mantener.

Los Beyerdynamic DT 770 PRO, en su versión de 80 Ω, tienen 96 dB SPL de sensibilidad. El cable es fijo, de unos 3 m, pero las almohadillas de terciopelo y la diadema se pueden sustituir. No son plegables.

Los AKG K371 son cerrados con 32 Ω y 114 dB SPL/V, drivers de 50 mm y tres cables desmontables incluidos. Con esa impedancia se mueven sin esfuerzo y con almohadillas sustituibles.

Abiertos: para mezclar en una sala tranquila

Los Sennheiser HD 560S son abiertos con 120 Ω, cable desmontable y almohadillas de terciopelo. Su sensibilidad de 110 dB SPL se mide a 1 V, no por mW, así que no es comparable directamente con la de los cerrados de esta lista. Con 120 Ω conviene una salida de auriculares decente.

El peso importa en sesiones largas: los cinco modelos están entre unos 230 y 290 g sin cable, así que ninguno es un lastre, y las diferencias de comodidad dependen más de la forma de la diadema y de las almohadillas que del peso.

Qué elegir según tu caso

Si vas a grabar voz o instrumento con micrófono abierto, quédate con un cerrado. Si tu interfaz es de entrada y su salida de auriculares va justa, los modelos de 32 a 63 Ω son los que menos exigen. Si quieres cambiar el cable o las almohadillas en lugar de reemplazar el auricular, los ATH-M50x y los K371 traen cables desmontables. Y si mezclas en una habitación silenciosa y priorizas la escena, el HD 560S es el único abierto que analizamos.

Si dudas entre dos modelos

Los cruces más habituales están resueltos en Sony MDR-7506 contra Audio-Technica ATH-M50x, MDR-7506 contra DT 770 PRO y ATH-M50x contra DT 770 PRO. Para comparar un abierto con los cerrados de siempre, tienes HD 560S contra ATH-M50x y HD 560S contra MDR-7506. Para el último en llegar, el AKG K371, tienes K371 contra ATH-M50x y K371 contra DT 770 PRO.

Antes de comprar: con qué los vas a conectar

La salida de auriculares de tu interfaz condiciona lo que puedes mover. Si aún no la has elegido, revisa nuestra selección de interfaces de audio.

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