Cómo ajustar la acción de una guitarra clásica

Cómo se mide la acción en el traste 12, qué valores son estándar y qué la sube o la baja: silleta, cejuela y alma ajustable.

Una guitarra clásica que «trastea» (zumba al pisar) o que se hace dura de tocar casi nunca tiene un problema de fabricación grave: en la mayoría de los casos es la acción —la altura de las cuerdas sobre el diapasón— fuera de rango. Es uno de los pocos ajustes que puedes entender y, en parte, hacer tú mismo sin abrir la guitarra.

Qué es la acción y cómo se mide

La acción es la distancia entre la parte inferior de la cuerda y la parte superior del traste, medida en un punto de referencia fijo: el traste 12 (donde el diapasón se une al cuerpo, la mitad exacta de la escala). Se mide con una regla milimetrada o una galga de acción apoyada sobre el traste, leyendo dónde toca la cuerda.

Conviene medir con la guitarra afinada y, si quieres aislar el efecto de la cejuela, repitiendo la medida con un capo en el primer traste (así sacas de la ecuación la ranura de la cejuela y ves solo lo que aporta la silleta y la curvatura del mástil).

Valores de referencia

No hay una norma industrial única, pero sí un consenso amplio entre luthiers y foros especializados: en el traste 12, algo así como 3 mm en la primera cuerda (la más aguda) y entre 4 y 5,5 mm en la sexta (la más grave) es el punto de partida habitual para una clásica de estudio. La sexta cuerda necesita más margen porque vibra con una amplitud mayor al puntear fuerte.

Es un rango, no un número mágico: guitarristas de uña dura o de rasgueo fuerte prefieren algo más de acción para evitar trasteo; quien busca velocidad y comodidad tiende a bajarla al mínimo que no zumbe.

Qué pasa si está mal

  • Demasiado baja: la cuerda golpea los trastes siguientes al vibrar (trasteo o «buzz»), sobre todo en las posiciones bajas y al tocar con fuerza. Se nota como un zumbido metálico que ensucia la nota.
  • Demasiado alta: hay que hacer más fuerza para pisar limpio, la mano izquierda se fatiga antes y la entonación se resiente (al presionar más, la cuerda se estira y la nota sube ligeramente de lo que debería, más cuanto más lejos del clavijero).

Qué la sube o la baja

En una guitarra clásica, a diferencia de una eléctrica con puente de tornillos, no hay un ajuste rápido con destornillador. Los tres puntos que intervienen son:

  • La silleta (la pieza, normalmente de hueso o plástico, encajada en el puente): rebajarla por su base baja la acción en todo el diapasón; añadir una calza debajo la sube. Es el ajuste con más efecto y el que se toca primero.
  • La cejuela (la pieza equivalente junto al clavijero): sus ranuras controlan sobre todo la acción en los primeros trastes. Ranuras poco profundas dejan la guitarra dura de tocar cerca del clavijero aunque la silleta esté bien ajustada; demasiado profundas producen trasteo abierto (cuerda al aire) en esa zona.
  • El alma ajustable del mástil (truss rod): corrige la curvatura del mástil si se comba con los años o al subir a una tensión de cuerda más alta, y con eso también cambia la acción general. Muchas clásicas de iniciación no la llevan (mástil reforzado fijo, sin ajuste): funciona bien de fábrica, pero si el mástil se mueve con el tiempo la única solución es una intervención de luthier más cara.

El mástil también se mueve con la humedad, sobre todo si la tapa es maciza: repasamos por qué en tapa maciza o laminada. Una guitarra que tocaba bien en verano y trastea en invierno (calefacción, aire seco) suele necesitar solo un reajuste estacional, no una reparación.

Rebajar la silleta uno mismo: hasta dónde llegar

Lijar la base de la silleta es un trabajo mecánicamente sencillo —papel de lija fino sobre una superficie plana, comprobando la altura cada pocas pasadas— pero irreversible: si te pasas, la única solución es una silleta nueva. Si nunca lo has hecho, practicar en una silleta de repuesto barata antes de tocar la de tu guitarra ahorra disgustos. Subir la acción añadiendo una calza bajo la silleta es más perdonable porque se puede deshacer.

Tocar la cejuela (profundizar ranuras) exige limas de perfil redondeado del grosor exacto de cada cuerda y calibrar a ojo cuánto quitar; un error aquí sí suele acabar en manos de un luthier.

Cuándo llevarla a un luthier

Si después de un ajuste de silleta razonable la guitarra sigue trasteando en varias posiciones a la vez (no solo cerca del puente o cerca del clavijero), o si el mástil tiene una curvatura visible a simple vista mirando por el canto desde el clavijero hacia el cuerpo, el problema ya no es de silleta: toca revisión de alma (si la lleva) o de trastes. Es también el momento de llevarla a revisar si acabas de comprarla y trastea de fábrica —no debería pasar, pero ocurre más en la gama de entrada que en modelos de mayor coste.

De las dos guitarras que hemos reseñado en el sitio, la Yamaha C40 II no lleva alma ajustable (mástil reforzado fijo), mientras que la Admira Rosario sí la incorpora —una de las razones por las que cuesta algo más—; las comparamos a fondo en Yamaha C40 II vs Admira Rosario. En este rango de precio, tenerla o no es la excepción más que la norma: conviene comprobarlo en la ficha antes de comprar si es algo que te importa. Si además dudas sobre qué tipo de guitarra necesitas antes de pensar en ajustes, empieza por las diferencias entre clásica, española, flamenca y acústica. Y si el problema no es la acción sino que las cuerdas de fábrica suenan apagadas y desafinan, mira primero qué cuerdas de nylon comprar: un juego nuevo de tensión adecuada a veces arregla lo que parecía un problema de acción.

Guitarras y accesorios en Amazon

Los enlaces a Amazon son de afiliado: si compras a través de ellos, grabaencasa.com recibe una comisión sin coste para ti. Precios y disponibilidad verificados en tiempo real, última comprobación en 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *